Blog :: Mira al Centro

El Yerbatero del Mercado

El Yerbatero del Mercado

2018-11-30 (Last Update: Fri, 30 Nov 2018) Carlos Sourdis 0 Artículos

Las respuestas a mis consultas son unanímes. Si quiero hablar con el más veterano de los yerbateros del Centro de Barranquilla, tengo que ir al Mercado de Granos: “Pregunte por Leandro Zabaraín”.

Pidiendo instrucciones, me voy acercando al puesto del señor Zabaraín en medio del caluroso laberinto repleto de comerciantes y clientes del mercado. Da la casualidad de que cuando me detengo a beber agua de coco, el dueño de la carreta de cocos me dice que “ese Zabaraín se murió hace ya un poco e’ años”.

Pero una señora que nos escucha le dice al vendedor de coco que no sea tan mentiroso, que Zabaraín está vivo y que su puesto de hierbas está ubicado tan sólo unos cuantos metros más adelante.

Recorro la distancia que me indican para conocer al misterioso Leandro Zabaraín , súbitamente muerto y al segundo resucitado.

La confusión se aclara cuando me entero de que el señor Zabaraín muerto es el padre del señor Zabaraín vivo, Leandro Zabaraín hijo.

Con 60 años de edad e iniciado por su padre desde los 7 en el oficio de yerbatero, es uno de los conocedores más curtidos de este antiquísimo oficio. Ser el único heredero de un conocimiento transmitido durante generaciones de yerbateros es lo que le confiere tanta popularidad y reconocimiento.

Mientras espero a que me atienda, conversa con un hombre que tiene cara de padre de familia y quizás de abuelo.

Es un cliente viejo. Conoció al señor Zabaraín padre. “Era de pelo blanco y largo. Yo venía aquí desde los 10 años con mi papá”.

Y sabe lo que quiere:

Almácigo (más tarde me explica que lo compra “para la próstata, el hígado, el hígado graso, para los riñones, para el colón”).

Pringamosa (me explica que es el nombre popular de la ortiga, y que sirve para las inflamaciones).

Diente de león (también para las inflamaciones).

Cola de caballo. (Inflamaciones. Ácido úrico y colesterol).

¿Tiene fe en estos remedios naturales?, quiero saber (debo admitir que el hombre no parece tener ninguna inflamación).

“Mi hija es médica profesional. No sólo aprueba la medicina natural, sino que la practica”.

Cuando el cliente se marcha, Leandro Zabaraín Jr. me explica que la preparación de cada una de sus pócimas o elíxires a partir de las plantas que vende requiere de ciertos procedimientos específicos: “Si no se les hace el ritual apropiado, no sirven”.

Pero a continuación explica que estos rituales consisten en calcular bien las cantidades, hervir las plantas a temperaturas específicas, aplicar los tiempos de cocción justos. O saber cómo conservar y almacenar las sustancias ya preparadas para mantener su vida útil.

Es decir, no tienen nada que ver con rezos a santos ni esperar a la luna llena o a la Semana Santa. “El que crea en esas vainas está comiendo embuste”.

Entre sus clientes también hay mucha gente joven. “Vienen por el jarabe de totumo, la botella para el ‘celebro’, para el hígado, para los riñones”.

Le parece importante recalcar que para sustituir al Viagra y a otros productos farmacéuticos diseñados para solucionar la disfunción eréctil, no hay nada mejor que cierto vino popular que lleva por marca el nombre de un famoso, forzudo y demoledor personaje bíblico.

Sostiene que este vino, mezclado en dosis correctas con nuez moscada, o canela, o guaco morado, o guaco blanco, o cuartillo; e igualmente, con fruta e’ burro y chuchuguasa, “todo esto es mucho mejor que esas pastillas”.

Malambo (dolor de muela, entre otros usos), contracapitana, contragavilana, contrasorita, chuchuguasa, bejuco de cadena, son otras sustancias que, mezcladas con el mencionado vino, sirven para otros tratamientos.

Con respecto a la polémica abierta por la despenalización del uso del cannabis, cáñamo o ‘marihuana’, Leandro Zabaraín tiene las cosas claras: “hay quienes la usan para ‘trabarse’ pero también tiene propiedades curativas efectivas a la hora tratar los dolores de los huesos, las articulaciones; para enfermedades reumáticas”.

Asegura que los conocimientos transmitidos por su padre y adquiridos por su propia experiencia, le otorgan la capacidad de trabajar con más de 1.000 tipos de plantas y hierbas distintas.

Al despedirnos, como un favor, me pide que incluya su número telefónico en este texto.

Lo haré, por supuesto, repitiendo, por estrictos motivos legales, la advertencia que suele hacerse en publicaciones como ésta: la información contenida en la presente publicación no pretende sustituir ni remplazar en ningún caso la información ni la atención médica profesionales, ni aconseja la interrupción de tratamientos o terapias médicas certificadas, ni la ingestión de ningún tipo de sustancia sin antes consultar a las autoridades de salud.

En otras palabras, consulte siempre a su médico.

Gracias.

Carlos Sourdis

PD: El número, se me olvidaba: 3012929028

(En la fotografía superior, Armando Zabaraín, con camiseta rosada, atiende a uno de sus clientes).


Artículos destacados

El vendedor de libros

Creo que mi primer impulso de darle con el libro recién comprado en la cabeza es comprensible, pero en seguida caigo en cuenta de que me encuentro ante una rareza digna de atención, un excéntrico admirable, un conocedor y amante de la magia de los libros.

Read more…
La dama del machete

Buena parte de las tradiciones vivas que tanto protegen la Unesco y los expertos en Patrimonio Urbano todavía existen en Barranquilla gracias a la avasalladora invasión del espacio público.

Read more…
Barranquilla cañonera
Barranquilla cañonera

Barranquilla en sus tiempos fundacionales fue mucho más que un bebedero de vacas sedientas que huían de la sequía en Galapa.

Read more…
'Pintando con el alma'
'Pintando con el alma'

La magia no está en los sombreros de los que brotan conejos o palomas o ramos de flores, ni en los trucos de la baraja, ni en los conjuros o sahumerios

Read more…
13 años mirando al centro: apropiación, rescate de la  memoria y exaltación de la cultura gráfica urbana

Fotomaratón 2018, Inscríbete

Read more…